martes, 3 de agosto de 2010

Xoloth... Capitulo tercero

Alfonso en eso dijo: -Rojo creo que no es momento de… en eso sus hijos le hicieron una señas, -sshhh, papá, ven.
-¿Que pasa?
-No los molestes…
-¿Pero?
-Déjalos rojo ganara, le dijo su hija Alex.
-¿Cual de los dos?
-El perro, dijeron todos al unísono.
Alfonso aun con una inquietud de perder sus piernas le pregunto a su hija.
-¿Hija, Como lo sabes que el perro ganara?
-El me lo dijo.
Gerardo el hijo mayor insistió; -papá el perro ganara.
-Espero estén en lo correcto.
La familia sin perder de vista a los dos rojos, (Rojo hombre “R” y rojo perro “r”) con sigilo y sin hacer ruido, se dirigieron a la mesa y observar el duelo.
Amelia había preparado un caldo con algo de verduras, tratando de romper un poco el silencio, pregunto a sus hijos; con una voz baja.
-Por cierto ¿como les fue en el trabajo?
Con cierta lentitud giraron su cabeza para mirar a su madre; y les dijo:
-¿Que les pasa?, estarán así por horas, además me preocupa, que... y antes de que terminara, escucharon algo fuera de lo común, era un rugir de estomago, que provenía de rojo el perro, pues desde que llego no había probado bocado; emocionado el hombre Rojo, le dijo en tono burlón.
-Te tengo cachorro.
Pero la voluntad del perro era más que la de ese hombre, así que sin despegar la mirada rugió nuevamente y resopló en la cara de Rojo, haciendo que partículas de aire entraran en la nariz de Rojo y tuviera la sensación de estornudar; haciendo un esfuerzo, evito estornudar, pero, como ustedes saben no se puede contener un estornudo y menos ante un reto de miradas; con gestos algo graciosos para evitarlo, y un estruendoso:
-Aacchhuuuu!!... que no pudo contener más, el estornudo hizo que perdiera.
Todos quedaron estupefactos al ver que Rojo había perdido, el hombre alzando los brazos seguidos un grito que se escucharon en todo el vecindario, y que posiblemente aterraría hasta el más valiente fantasma.
-¡Nnnnoooooo! dijo enfurecido.
La familia se quedo helada, no sabían como tomaría Rojo esa enfrenta de perder con el perro y su venganza.
Cuando dejo de gritar, bajo los brazos, con un suspiro le dijo con una voz de berrinche:
-Hiciste trampa… manoteando con las manos, haciendo notoria su frustración.
Todos estaban sorprendidos de la reacción de Rojo, volteando hacia la mesa donde estaba la familia, se acerco a ellos.
Mirando fijamente a Alfonso, le dijo en voz baja:
-Te perdonare la deuda, pero si le dices a alguien que he perdido, te pateare el rostro.
-Esta bien Rojo, lo prometo.
Incorporándose acomodándose el abrigo le dijo:
-Bien… vendré después de año nuevo; estaba a punto de retirarse cuando Alfonso le pregunto.
-¿Después de año nuevo?, pero dijiste que la deuda…
Rojo mirándolo nuevamente, le dijo: -lo se, vendré después de año nuevo, se que no tienes trabajo así que trabajaras para mi.
La familia queda en shock, un gran silencio se hizo presente hasta el grillo de la esquina, dejo de tocar su leve canción
-Trabajar para ti, pero... Dijo Alfonso.
-No me lo agradezcas, agradécele al perro, me pidió que te diera trabajo.
Y al mirar hacia donde estaba el cachorro, vieron al perrito de hace rato, sin su singular color rojo, como cualquier perro.
-Me voy, no lo olvides, vendré por ti después de año nuevo; le dijo Rojo a Alfonso, se dirigió a la puerta, se fue.
Alex estaba emocionada, todos estaban con la boca abierta, en eso Ernesto hablo:
-Eso quiere decir que, comeremos carne.
Todos rieron, y se dispusieron a disfrutar del caldo de Amelia, rojo el cachorro, recibió una porción extra en su plato, Alfonso mirándolo, por su cabeza se hacia un sin fin de preguntas dirigió su mirada al cachorro en un tono algo silencioso, le dijo:
-Gracias, rojo.

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